Fracturas vertebrales


Las fracturas vertebrales aparecen en dos tipos específicos de pacientes:

  1. Pacientes con hueso fuerte (jóvenes y adultos) por traumatismos de alta energía, tras la cual aparecerá dolor en la espalda en la región afectada (cervical, dorsal o lumbar) y limitación funcional importante. Estas fracturas pueden asociarse a lesiones neurológicas importantes si la vertebra pierde la capacidad de proteger la médula espinal.
  2. Pacientes con hueso débil (ancianos o patologías óseas) sin traumatismo o con traumatismos leves como agacharse, estornudar o cargar peso y se caracterizan por dolor en la región afectada con limitación funcional progresiva.

En función al tipo de fractura y la localización de esta,  el tratamiento será diferente, pudiendo tratarse con inmovilizaciones con corsé o requiriendo cirugía si se trata de fracturas inestables o con compromiso neurológico.